sábado, 28 de marzo de 2026

Presente prolongado

 indefectibles perfecciones de un mundo

que tiende a la asíntota del caos.

Un mundo.... que tiende a la asíntota del caos.


Una voz insignificante 

que asienta su pisada en la nada del imperio global,

del mal irrefrenable,

de la anulación del yo y de lo humano. 


No quedan atisbos de relato,

no quedan atajos para sustentar la esperanza del yo,

no quedan narrativas (ni siquiera sostenibles) 

para el sentido colectivo.


Se derrumba el modo de vida, 

y con ello se derrumba la identidad de la poesía...

el brillo del misterio.

Y al mismo tiempo; solo queda misterio detrás de cada vocerío.


Estas declaraciones pesimistas que emito;

no son más que los atisbos escondidos de nuestras almas;

que presencian como el juego del presente,

de cumplir con nuestro cometido individual,

se deshace...

....(al menos creemos en ese cometido).


Hay silencios que despiertan rabietas del ego,

y frustraciones del pasado enclaustradas

que de pronto brotan con un azaroso "post de Instagram"

o una noticia mal digerida del mundo. 


El mundo es mucho más y mucho menos.

El mundo ya ha silenciado nuestras precarios propósitos;

Familia, prosperidad, futuro... largolpacismo....


No queda más que el presente prolongado:

en autocuidados, hábitos saludables, relaciones conscientes,

intentos manufacturados por una mejor versión de mí mismo;


pero nos deshacemos...;


no sabemos si es por la condición manterial de mundo,

o hasta que punto también es por la naturaleza.


Simplemente nos deshacemos;

por las respuestas que buscamos en la realidad inmediata,

por el ahínco y el empeño que ponemos en nuestro sustento material,

por la respuestas que ya sabemos y sentenciamos:

que ya ha condenado la ficción de nuestro self; de nuestro yo:

que no es más que la palabra deshecha

de lo que intentamos ser,

de lo que nunca nos dejaron ser,

pero en la eternidad:

siempre seremos.


29/1/26

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