indefectibles perfecciones de un mundo
que tiende a la asíntota del caos.
Un mundo.... que tiende a la asíntota del caos.
Una voz insignificante
que asienta su pisada en la nada del imperio global,
del mal irrefrenable,
de la anulación del yo y de lo humano.
No quedan atisbos de relato,
no quedan atajos para sustentar la esperanza del yo,
no quedan narrativas (ni siquiera sostenibles)
para el sentido colectivo.
Se derrumba el modo de vida,
y con ello se derrumba la identidad de la poesía...
el brillo del misterio.
Y al mismo tiempo; solo queda misterio detrás de cada vocerío.
Estas declaraciones pesimistas que emito;
no son más que los atisbos escondidos de nuestras almas;
que presencian como el juego del presente,
de cumplir con nuestro cometido individual,
se deshace...
....(al menos creemos en ese cometido).
Hay silencios que despiertan rabietas del ego,
y frustraciones del pasado enclaustradas
que de pronto brotan con un azaroso "post de Instagram"
o una noticia mal digerida del mundo.
El mundo es mucho más y mucho menos.
El mundo ya ha silenciado nuestras precarios propósitos;
Familia, prosperidad, futuro... largolpacismo....
No queda más que el presente prolongado:
en autocuidados, hábitos saludables, relaciones conscientes,
intentos manufacturados por una mejor versión de mí mismo;
pero nos deshacemos...;
no sabemos si es por la condición manterial de mundo,
o hasta que punto también es por la naturaleza.
Simplemente nos deshacemos;
por las respuestas que buscamos en la realidad inmediata,
por el ahínco y el empeño que ponemos en nuestro sustento material,
por la respuestas que ya sabemos y sentenciamos:
que ya ha condenado la ficción de nuestro self; de nuestro yo:
que no es más que la palabra deshecha
de lo que intentamos ser,
de lo que nunca nos dejaron ser,
pero en la eternidad:
siempre seremos.
29/1/26
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