miércoles, 22 de julio de 2026

Lugar profundo

En el pensamiento acontecen tribulaciones pasajeras. Momentos de desarraigo donde una emocion te dirige a otro lugar, como un vector que te inocula fuerza hacia un lugar distinto.

En ese lugar aparecen resentimientos, enfados repentinos, apetencias indebidas o proyecciones catastroficas. Permanecer en ti no es negar y luchar contra las declaraciones de tu mente o procurar poner un feroz contrafuego contra tus emociones. 

Permanecer es convivir con un entorno de calma y serenidad de fondo. Una raiz. Al igual que un capital marino confia en su dirección pese a los obstáculos visuales que genere una tempestad pasajera. 

Recordar el camino sin mirarlo. Permanecer en tu verdad aunque dejes de ver su destello temporalmente. Consentir la fuga y consentir el regreso. 

Esa permanencia te permite testificarte a ti mismo, reflexionar y ponderar sobre los antojos de la mente y el corazon. Y te facilita construir unos valores solidos. Es decir, ir mas alla del acalorado y superficial oleaje de la superficie para sumergirte en la profundidad silenciosa y carente de prisa. 

Desde ese lugar profundo es desde donde se regresa despues al apice de la superficie, y se regresa cargado de sencillez y ataviado de instrumentos para saber luchar externamente sin el boicot de tu propia lucha interna.


13-9-25


sábado, 28 de marzo de 2026

Presente prolongado

 indefectibles perfecciones de un mundo

que tiende a la asíntota del caos.

Un mundo.... que tiende a la asíntota del caos.


Una voz insignificante 

que asienta su pisada en la nada del imperio global,

del mal irrefrenable,

de la anulación del yo y de lo humano. 


No quedan atisbos de relato,

no quedan atajos para sustentar la esperanza del yo,

no quedan narrativas (ni siquiera sostenibles) 

para el sentido colectivo.


Se derrumba el modo de vida, 

y con ello se derrumba la identidad de la poesía...

el brillo del misterio.

Y al mismo tiempo; solo queda misterio detrás de cada vocerío.


Estas declaraciones pesimistas que emito;

no son más que los atisbos escondidos de nuestras almas;

que presencian como el juego del presente,

de cumplir con nuestro cometido individual,

se deshace...

....(al menos creemos en ese cometido).


Hay silencios que despiertan rabietas del ego,

y frustraciones del pasado enclaustradas

que de pronto brotan con un azaroso "post de Instagram"

o una noticia mal digerida del mundo. 


El mundo es mucho más y mucho menos.

El mundo ya ha silenciado nuestras precarios propósitos;

Familia, prosperidad, futuro... largolpacismo....


No queda más que el presente prolongado:

en autocuidados, hábitos saludables, relaciones conscientes,

intentos manufacturados por una mejor versión de mí mismo;


pero nos deshacemos...;


no sabemos si es por la condición manterial de mundo,

o hasta que punto también es por la naturaleza.


Simplemente nos deshacemos;

por las respuestas que buscamos en la realidad inmediata,

por el ahínco y el empeño que ponemos en nuestro sustento material,

por la respuestas que ya sabemos y sentenciamos:

que ya ha condenado la ficción de nuestro self; de nuestro yo:

que no es más que la palabra deshecha

de lo que intentamos ser,

de lo que nunca nos dejaron ser,

pero en la eternidad:

siempre seremos.


29/1/26

martes, 27 de enero de 2026

Meditación

 En el presente,

la inmanente tragedia

de la realidad

parece una cualidad

insulsa ante lo universal.


Existe un cuerpo 

que busca su equilibrio 

más allá del control, 

igual que una verdad

debajo del ruido.

Existe una vida

que aun continúa,

sin que nos apasionemos

en agarrarnos a ella.


En el vértigo del instante

descubrimos que no somos nada

y es en esa verdad vertiginosa

donde aparece una ecuánime plenitud,

no por lo existente,

sino por la ausencia de necesidad

de agarrarse a cualquier cosa

y confiar.


12-1-26 (tras meditación en grupo de Bormujos. Sin corregir)