viernes, 19 de junio de 2015

Instrucción

Me gustaría que pudieras enfocar tu tiempo para ti.
Para leer tus miedos, convertir los miedos en relaciones,
aceptar tu pequeñez y a la vez verte grande.
Me gustaría que no tuvieras miedo de amar, de perder
lo que perduró, de vivir sin esperanza,
sin futuros proyectos, sin amores enclaustrados en olas congeladas.
Me gustaría que no miraras la realidad a través del emblema que creaste
por amar sino que ames emblemáticamente, sin tiempo,
por lo que te dan, por lo que recibes, sin juicios.
Porque los juicios conllevan al amor clandestino y secreto,
porque no debe haber secretos ante tu misma,
porque estas sola, yo estoy solo, el tiempo irrumpe para ambos
y todas las gotas se acaban separando, pero al final encuentran su corriente.
Y la vida es un torrencial, sin plan, espontáneo, fluido y libre

16-5-15

De ningún lado

Todos quiere crear su relato.
Se ve que yo no sigo un hilo narrativo,
porque a veces creo estar en ningún lado.
A la vez, estando en ningún lado también me permito
poner en contexto cualquier acción;
un llanto puede ser un capricho,
una amenaza un último recurso inútil.
Todo está marcado por objetivos arbitrarios,
aunque normalizados, derivados de la más primaria estrategia
por poder contarlo.
Desde ningún lado no hay nada legítimo ni legitimado,
todo el mundo carga cuencos vacíos en las manos.
Podría caer rendido ante el más exasperante grito,
el más romántico reclamo.
Pero ahí te quedas, en ese lugar de ningún lado
donde no hay nada en juego,
donde no hay reglas y todo amago de autenticidad
se diluye en estratagemas.
En ese lugar las pasiones acechan,
las oportunidades perdidas se volatilizan,
cuando alguienq ue fracasó te encuentra, automáticamente,
conecta con ese lugar;
sin prejuicios, sin miedos, sin planes, sin marcos.
Lo adecuado, te dicen, es no ser dictado,
no seguir las condiciones, no someterse.
Y aquí en ningún lado
todo da igual, y lo más importante es concebir el sentido
sin reglas, captar los rasgos en profundidad,
destilar conceptos y morir de vida.
Pero uno tiene miedo de perderse
esa verdad externa ante la que
algunas espadas se derriten.
Y créeme,
no dejan impasibles los llanos de amor,
las herméticas complicidades,
créeme quelos velatoris me ciernene de polvo gris.
Pero es eso, polvo
intemporal,
y la luz,
una imagen creada en tu mente,
una perpetuidad artificial.
El preluto quizás es miedo a arriesgarse por una verdad,
o quizás un paulatino aprendizaje por saber estar
de donde no puedes salir;
de ningún lado.

Junio 2015

jueves, 4 de junio de 2015

Éramos polvo

Era un mundo de locos.
Todos engullían. Las mujeres salían a bailar los sábados noche,
se hacían las engreídas.
Todos buscaban algo, y los patrones comunes se desvelaban
eran obvios, pero nadie los veía.
Todo se obcecaba por los mis mos círculos,
con las mismas esperanzas y con la msima percepción
de exclusividad en la generación.
Los coches hacían ruido, las cocinas no paraban, la vajilla se rompía a veces,
pero con la música nadie se daba cuenta.
Éramos potenciales fantasmas en un ocaso,
ya éramos polvo, como estas palabras.

Mayo de 2015

Adiós

Hay explosiones que condenan los ojos.
Hay llamadas nunca realizadas.
Hay iniciativas, motivos para huir.
Hay cerrazón en la estrategia.
Hay tentaciones.

Pero también hay
explosiones que descondenan, 
que deliberan, 
que se desenvuelven sibilinosas,
y siempre vuelven al mismo punto,
ahí donde aún no quiero decir adiós

Mayo de 2015

Llorar

Hay lágrimas que no se encuentran,
pero uno daría lo que sea por hallarlas.
Le desconcentra a uno no poder llorar
lo que cree importante,
lo que ni aún le deja dormir.
Quizas uno se olvidó,
que las lágrimas no sellan,
que solo diluyen lo ya pactado.

Las presas solo son las encrucijadas
que nos ponemos a nosotros mismos

Mayo de 2015

Acciones

Soñar es vivir desprendido
ver pasar es arraigarse en lo temporal.
Escribirse es buscar lo eterno,
tirar el bolígrafo es mutilarse.
Perseguir es vital,
conformarse aún más.

Destemplar el corazón
para vivir sin la muerte,
eso es, destruirse.

Mayo de 2015

miércoles, 18 de febrero de 2015

Creerse ahora

Uno se sometió al espejo negro de otro,
el otro se acomplejó al ver que no le daba razones para continuar,
aunque quiso persistir a pesar del dolor y la duda.

Esperaba esfumarse. Esperaba el destierro.
Y a pesar de hacer el ejercicio teatral de mostrar sus miedos;
nunca se llegó a sentir tranquilo.

Es lo que pasa cuando uno va más deprisa que uno mismo,
cuando quiere recapitular y no puede deshacer lo nunca andado.

No puede ver, no sabe dónde está.

Pero poco a poco se acaban esfumando las nubes negras,
descubre que todo son peldaños,
pequeñas pruebas absurdas,
y que para terminar la historia solo hay que desarmarse.

Se termina.
Y tendría lugar
un nuevo comienzo.

No quería huir;

esta vez sentía que se creían. 

18-2-15

viernes, 13 de febrero de 2015

CHAN CHAN - EL POEMA QUE NO LLEGA

Hay canciones que te recuerdan
que todo el que escribe está siempre en busca
de un único poema.

Hay canciones, que hacen que los llanos momentos resuenen,
que las fábricas parezcan lugares de recreo,
que las rutinas de vivir y morir resulten inusualmente llevaderas.

Hay canciones que emancipan las llamas de las mechas,
y las hacen levitar a todas juntas como anfitriones de los que se marchan.

Pero ese poema último nunca llega
porque, cuando se le ponen palabras, se escapa,
igual que el aire en las manos.

¿Cómo explicarlo?
Está en la canción:
Cada momento se respeta,
y la queja de cada instrumento merece ese momento;
y aunque se repita una y otra vez la misma frase,
la música cada vez embriaga más,
y más parece que esa frase jamás se haya dicho.
Parece como si al que reunió los instrumentos
no le hubiera importado acometer ese esfuerzo
y bajar de la cumbre de ningún lugar
para transmitir con su voz un susurro
que no llega a culminar, pero que a todos nos cala.

Y ahí se encuentra el poema inalcanzable,
y por inalcanzable se hace eterno.
Además, en él se reúnen
las pérdidas vividas,
sus duelos, las veneraciones;
y la ecuánime y suave sentencia
de saber que el tiempo es un relámpago sin ruido,
un tener que volver a mirar mientras el ojo viva,
de saber que la pena por los que se marcharon
es una miscelánea de su adiós y nuestra propia partida




lunes, 2 de febrero de 2015

Valora lo que tienes

La vida se lleva por delante
las impresiones de lo que nunca fue.
Dejan al descubierto las esperanzas
sostenidas en el tedio.

Últimamente, la historia padece de interferencias,
parece que todo se para -y el corazón exhausto-.
Los sueños se desprenden de mi piel
como fantasmas arropados por banderas grises.
Envejecían mi piel, pero me hacían levitar
¡Y joder qué placer da levitar!.

Cuando de pronto toco el suelo,
paradójicamente siento vértigo,
¿eso soy yo? ¡Quiero ser más!.
Pero la voz se calla en un segundo
-el dolor es inevitable y necesario-
La calma se traga el ruido
y cobran saliencia las cosas que ya tengo
y que nunca siento.

Porque mientras se pueda agarrar lo imposible,
la vida no parecerá estar determinada
a las pérdidas.

TE AMO


2-2-15

viernes, 16 de enero de 2015

CRISTALIZADO

Día tras día, él se va haciendo testigo de su propia dinámica interna.
Casi que él podría afirmar que los problemas que actualmente tiene,
son los mismos que siempre ha tenido.
Sin embargo, él no es capaz de apercibir, de discernir,
que melosas y perniciosos motivos se encuentran detrás del dolor.

A veces le gustaría encontrar un motivo claro:
una precipitación de hormonas, un cambio de clima,
algo que no comió o siempre come, demasiadas horas dormidas.
Pero nunca hay motivos claros. Sin embargo, en ocasiones,
parece que el aire llega, y él puede moverse vitalicio,
puede discurrir campante, y todo parece claro.
Parece incluso que ha aprendido qué es lo importante.

Pero él ha acabado dudando hasta de los prescriptores de la meditación,
y aunque considera que todo es una construcción social,
no admite creer en algo por muy eficiente que él sepa que sea esa creencia.
Lo que él siente es que por mucho empeño que ponga en sus estrategias personales,
por mucho esfuerzo, por mucha claridad inusitada,
al final todo se viene abajo.

No es un naipe lo que se cae,
porque el naipe nunca se mantuvo erguido,
(siempre supo que lo suyo era una interpretación brillante).
Sencillamente se mueve, esa fuerza interior que él ya conoce,
ese agujero en el suelo que se lo traga todo
por muy fuertes que sean los nuevos cimientos.

Al final todo parece un circo, una mentira, una broma.
Y cuando todo se cae,
da igual lo que se diga, lo que se pretenda.
Da igual lo que él tenga
porque siempre le falta algo,
pero no sabe lo que es.

Y mientras él anda, se echa las manos a la cabeza,
cree que los pelos se van a pulvorizar.
Se precipitan,
a su mente se precipitan soluciones desesperadas,
nutrientes del ego, resquicios de un esplendor nunca hallado.
Se vuelve adicto a lo que nunca logró,
mientras que pierde el contacto más básico con su entorno:
todo aburre,
los rostros son lejanos,
los movimientos dan miedo (el vuelo de un pájaro puede parecer
algo artificial, planeado por alguien que quería atacarle),
sus huesos se resienten, se siente viejo aunque sabe que no lo es,
aunque sabe que no lo es y a veces olvide que lo sabe.
Recuerda lo que vive en ese momento,
vive como si el presente fuera un recuerdo y él ya estuviera muerto.
Si todo es tan fugaz
¿Por qué seguir viviendo? ¿Por qué no parar? En absoluto es tan dramático.

Lo llamaban oscuridad.

Y él que tan adicto se ha vuelto a ella, se creyó todo lo que se dijo
en un momento, y no bastaban los contraargumentos que se tropezara.
El amor que recibió era inmenso,
gigante,
pero le costaba hacer otra cosa salvo llorar,
aunque intuía que había algo que se estaba perdiendo.

De pronto él levanto un poco la cabeza,
vio a los demás, esos que tanto subestimó,
los ve moverse en otro terreno, los ve capaces de hacer
lo que él creía que siempre sabía hacer, pero nunca hizo.
Ve la habitación donde siempre ha vivido, y no la reconoce.
Él está buscando algo, lo busco con ahínco.
La ha traicionado porque
"nunca supo confiar en ella",
porque no ha sabido encontrar silencio,
no ha sabido encontrar otra cosa
salvo pruebas, malinterpretaciones, salvo castigos inútiles.
Ese agujero en el suelo, ahora se llena de agua que
emblandece su carne.

Como decía,
él no sabe mirar el conjunto. Llegan los torbellinos,
y como llegan se van, aunque cuando consigue llorar
se siente súbitamente feliz ya que al menos hay algo que sabe que sí le importa.

Él se siente enfadado, y no sabe por qué,
pero yo le podría decir, aunque es evidente,
que está enfadado consigo mismo.
él cree que debería ser más, crecer en parámetros ostentosos,
crecer en músculo, en posesiones, crecer en intelecto, en conocimiento acumulado,
así es como quiere resolver su enfado, pero no ve que solo así consigue ser aún más pequeño.

Pero se siente pequeño,
y eso las posesiones no lo cambian,
tampoco quedarse callado,
parece que a él nada le cambia su condición.
Intenta levantarse herido, poner las manos en el terreno resquebrajado,
alzar su cuerpo con sus músculos sudados y sangrantes.
Pero no sabe cómo.
Cuando intenta escucharse o comprenderse,
solo se hace daño.
Entonces no te estás comprendiendo bien -le dije yo un día-.

Él es así,
supongo que con el tiempo cambiará.
Y ahora que todo está cristalizado
déjame decirte

que te va a echar de menos.