lunes, 6 de julio de 2015

¿Quién eres?

- ¿Quién eres?
- La verdad es que no sé muy bien quién soy ni a dónde voy. Estoy en uno de esos momentos de la vida de duda existencial.
- ¿En un momento? ¿O en una condición del "alma" que a veces se manifiesta? Quizás uno de esos momentos en que la telaraña es suficientemente inconsistente como para que las moscas se escapen.

Somos telaraña..somos moscas

Somos cebo y presa.

Somos un bucle de excusas

Esas veces

Esas veces que uno se encuentra atrincherado en el deseo.
Cuando los sensatos conectores con la realidad 
se emblandecen como mariposas de papel.

Esas veces
que solo ves imagenes fugaces
que te encadenan, mientras bailan,
a los espacios de la sed y la prisión.

Esas veces, 
en las que el reloj se revoluciona,
en las que uno espera en la distimia que llegue la ocupación;
el escape de todas las adicciones
(cerrar los ojos y saber
de antemano de donde viene y a donde va cada cosa)

Esas veces, 
que uno se deja abrazar por un pulpo
que lo eleva a la vez que le roba el oxígeno,
que lo nutre de endorfina incondicional
resultado de la altura evasiva.

¡Qué suculento es desimplicarse!
“No pierdas ni un segundo de darte placer”.

Pero en una de esas veces
uno puede levantarse de golpe,
airearse la cabeza,
y repetirse contundente:
“cúrate” “cúrate” “cúrate”.
Puede escribirlo en las hojas,
"cúrate"
en las paredes,
"cúrate"
en el frigorífico,
"cúrate"
en las manos
"cúrate".
Puede salir del encanto de golpe,
y al momento, recordar dónde está,
qué esperaba de esa mañana,
qué quería contarle a su amigo durante el café.

Y si baja las manos, 
también puede sentir los frutos en las rodillas,
las metas, los objetivos, lo ya andado,
el cultivo arrendado a la paciencia.

En esas veces 
uno puede volver y recordar
que las raíces siempre están debajo de los pies..



6 de Julio de 2015

viernes, 19 de junio de 2015

Instrucción

Me gustaría que pudieras enfocar tu tiempo para ti.
Para leer tus miedos, convertir los miedos en relaciones,
aceptar tu pequeñez y a la vez verte grande.
Me gustaría que no tuvieras miedo de amar, de perder
lo que perduró, de vivir sin esperanza,
sin futuros proyectos, sin amores enclaustrados en olas congeladas.
Me gustaría que no miraras la realidad a través del emblema que creaste
por amar sino que ames emblemáticamente, sin tiempo,
por lo que te dan, por lo que recibes, sin juicios.
Porque los juicios conllevan al amor clandestino y secreto,
porque no debe haber secretos ante tu misma,
porque estas sola, yo estoy solo, el tiempo irrumpe para ambos
y todas las gotas se acaban separando, pero al final encuentran su corriente.
Y la vida es un torrencial, sin plan, espontáneo, fluido y libre

16-5-15

De ningún lado

Todos quiere crear su relato.
Se ve que yo no sigo un hilo narrativo,
porque a veces creo estar en ningún lado.
A la vez, estando en ningún lado también me permito
poner en contexto cualquier acción;
un llanto puede ser un capricho,
una amenaza un último recurso inútil.
Todo está marcado por objetivos arbitrarios,
aunque normalizados, derivados de la más primaria estrategia
por poder contarlo.
Desde ningún lado no hay nada legítimo ni legitimado,
todo el mundo carga cuencos vacíos en las manos.
Podría caer rendido ante el más exasperante grito,
el más romántico reclamo.
Pero ahí te quedas, en ese lugar de ningún lado
donde no hay nada en juego,
donde no hay reglas y todo amago de autenticidad
se diluye en estratagemas.
En ese lugar las pasiones acechan,
las oportunidades perdidas se volatilizan,
cuando alguienq ue fracasó te encuentra, automáticamente,
conecta con ese lugar;
sin prejuicios, sin miedos, sin planes, sin marcos.
Lo adecuado, te dicen, es no ser dictado,
no seguir las condiciones, no someterse.
Y aquí en ningún lado
todo da igual, y lo más importante es concebir el sentido
sin reglas, captar los rasgos en profundidad,
destilar conceptos y morir de vida.
Pero uno tiene miedo de perderse
esa verdad externa ante la que
algunas espadas se derriten.
Y créeme,
no dejan impasibles los llanos de amor,
las herméticas complicidades,
créeme quelos velatoris me ciernene de polvo gris.
Pero es eso, polvo
intemporal,
y la luz,
una imagen creada en tu mente,
una perpetuidad artificial.
El preluto quizás es miedo a arriesgarse por una verdad,
o quizás un paulatino aprendizaje por saber estar
de donde no puedes salir;
de ningún lado.

Junio 2015

jueves, 4 de junio de 2015

Éramos polvo

Era un mundo de locos.
Todos engullían. Las mujeres salían a bailar los sábados noche,
se hacían las engreídas.
Todos buscaban algo, y los patrones comunes se desvelaban
eran obvios, pero nadie los veía.
Todo se obcecaba por los mis mos círculos,
con las mismas esperanzas y con la msima percepción
de exclusividad en la generación.
Los coches hacían ruido, las cocinas no paraban, la vajilla se rompía a veces,
pero con la música nadie se daba cuenta.
Éramos potenciales fantasmas en un ocaso,
ya éramos polvo, como estas palabras.

Mayo de 2015

Adiós

Hay explosiones que condenan los ojos.
Hay llamadas nunca realizadas.
Hay iniciativas, motivos para huir.
Hay cerrazón en la estrategia.
Hay tentaciones.

Pero también hay
explosiones que descondenan, 
que deliberan, 
que se desenvuelven sibilinosas,
y siempre vuelven al mismo punto,
ahí donde aún no quiero decir adiós

Mayo de 2015

Llorar

Hay lágrimas que no se encuentran,
pero uno daría lo que sea por hallarlas.
Le desconcentra a uno no poder llorar
lo que cree importante,
lo que ni aún le deja dormir.
Quizas uno se olvidó,
que las lágrimas no sellan,
que solo diluyen lo ya pactado.

Las presas solo son las encrucijadas
que nos ponemos a nosotros mismos

Mayo de 2015

Acciones

Soñar es vivir desprendido
ver pasar es arraigarse en lo temporal.
Escribirse es buscar lo eterno,
tirar el bolígrafo es mutilarse.
Perseguir es vital,
conformarse aún más.

Destemplar el corazón
para vivir sin la muerte,
eso es, destruirse.

Mayo de 2015

miércoles, 18 de febrero de 2015

Creerse ahora

Uno se sometió al espejo negro de otro,
el otro se acomplejó al ver que no le daba razones para continuar,
aunque quiso persistir a pesar del dolor y la duda.

Esperaba esfumarse. Esperaba el destierro.
Y a pesar de hacer el ejercicio teatral de mostrar sus miedos;
nunca se llegó a sentir tranquilo.

Es lo que pasa cuando uno va más deprisa que uno mismo,
cuando quiere recapitular y no puede deshacer lo nunca andado.

No puede ver, no sabe dónde está.

Pero poco a poco se acaban esfumando las nubes negras,
descubre que todo son peldaños,
pequeñas pruebas absurdas,
y que para terminar la historia solo hay que desarmarse.

Se termina.
Y tendría lugar
un nuevo comienzo.

No quería huir;

esta vez sentía que se creían. 

18-2-15

viernes, 13 de febrero de 2015

CHAN CHAN - EL POEMA QUE NO LLEGA

Hay canciones que te recuerdan
que todo el que escribe está siempre en busca
de un único poema.

Hay canciones, que hacen que los llanos momentos resuenen,
que las fábricas parezcan lugares de recreo,
que las rutinas de vivir y morir resulten inusualmente llevaderas.

Hay canciones que emancipan las llamas de las mechas,
y las hacen levitar a todas juntas como anfitriones de los que se marchan.

Pero ese poema último nunca llega
porque, cuando se le ponen palabras, se escapa,
igual que el aire en las manos.

¿Cómo explicarlo?
Está en la canción:
Cada momento se respeta,
y la queja de cada instrumento merece ese momento;
y aunque se repita una y otra vez la misma frase,
la música cada vez embriaga más,
y más parece que esa frase jamás se haya dicho.
Parece como si al que reunió los instrumentos
no le hubiera importado acometer ese esfuerzo
y bajar de la cumbre de ningún lugar
para transmitir con su voz un susurro
que no llega a culminar, pero que a todos nos cala.

Y ahí se encuentra el poema inalcanzable,
y por inalcanzable se hace eterno.
Además, en él se reúnen
las pérdidas vividas,
sus duelos, las veneraciones;
y la ecuánime y suave sentencia
de saber que el tiempo es un relámpago sin ruido,
un tener que volver a mirar mientras el ojo viva,
de saber que la pena por los que se marcharon
es una miscelánea de su adiós y nuestra propia partida