viernes, 9 de agosto de 2024

Ese atrevimiento

 Meros y tenues sollozos,

leve queja subterránea,

ligera saliva al tragar.

                    como un caracol.

        una imparable congoja. 


Sollozos

que se hacen ver sutilmente

    en un fondo sin testigo,

donde lo material

se desvanece un instante,

o coexiste

con una mirada al infinito

y con la oficinista

que te habla apasionadamente

de lo mundano. 


Ese instante súbito

    de hacerte testigo del tiempo,

esa ácida nostalgia repentina...


Esa necesidad de apreciar

                        lo efímero    

                                       lo caduco


Y ese atrevimiento...

    de despertar la angustia

al contemplar

    lo que amas. 

                                                                    9-8-4

                                                                    (recopilando mis objetos para una mudanza)

                                                                    (días antes soñé que recogía mis agendas)


                                                                                                  



jueves, 25 de julio de 2024

Ese resquicio

 El infinito vaga en el espacio también infinito

y yo me pregunto:

¿Es la tragedia algo que la vida debe asir y soportar?


¿No es detrás de la tragedia donde se encuentra el resquicio?

Ese resquicio que te abre a un remanso de paz,

que siempre estuvo, que nunca se fue.


Ese resquicio que insufla energía al despertar matutino,

que abre ávido tu ojo para agarrar lo que tienes,

que te permite zambullirte en lo que amas,

acariciándolo con ánimo vespertino,

pero también, anticipando su finitud.


La degradación de la luz que tiende a lo oscuro.


Temblad sibilinas manos endebles

manteneos titubeantes 

en esa orilla hacia la nada. 


12-12-23

El comandante no está en su barco

 El mundo es un lugar de hermosas tragedias,

de historias situadas

en el infinito de este instante. 


Los segundos pasan sinuosos,

al son del respirar de una ballena.


El tiempo pide clemencia a este instante.

El tiempo pide clemencia a estar vivo. 


Destruir un átomo es destruir el ojo de un final,

consentir el nunca y el vacío,

es dejar de buscar un abrazo hacia delante,

contenerse en la limadura previa a la tragedia,

extender demasiado un susurro,

acceder incondicionalmente al silencio severo,

dejar que la expectación a la vida, y la tragedia,

te pase de soslayo,

como un comandante que otea el horizonte,

que ata sus zapatos y

que permite el centelleo aleatorio del cielo.


Porque el comandante no está en su barco,

está surcando un espíritu de colores y espuma.


Él está lleno de vacío, pero sin acceso a ningún dolor. 





25-8-23

Puño en mi pecho

 Dragón que viene a posar 

su puño en mi pecho.

Un chasquido gélido 

que se suele colar 

en los sueños marinos.


Existe el sí y el no,

la proa y la popa. 


El dragón levanta ingrávido su párpado,

su mirada petrifica el alma,

paraliza la luz y su corriente,

secuestra transitoriamente los anhelos.

Ese dragón se traslada

como un misterioso emisario

de un fondo 

que nunca se acaba.


Ahí el eco retumba en el infinito

llevando a cabo su glacial cortejo 

con el silencio. 


Ojo que se abre, ojo que se cierra,

puño que en mi pecho dispersa una energía

que se diluye como el agua

al romperse en una presa. 


Me da un sí y un no,

me da un sino,

un recuerdo de la subyacente tragedia

que nunca se olvida,

pero que vela 

detrás la cortina

y del tiempo que discurre por su tela. 





21-1-24

El silencio colapsa el silencio

 Monstruos furiosos 

que campan a sus anchas tras el velo del misterio. 


Unos ojos se posan nítidos y punzantes en mí,

colmillos de una tenue luz azul y un discreto claroscuro

¿Qué haces aquí? ¿Qué preguntas?


Vehemente es su voz, profunda su mirada, aséptica, 

pero ligeramente tenebrosa; trémulamente tenebrosa. 


Los graznidos salen de mi pecho como cuervos despavoridos 

que abandonan la cubierta de mi seguridad

¡Qué de erráticas sensaciones, qué de hastío, qué de vértigo, qué congoja!


El tiempo, de nuevo, se concentra 

en un chasquido.

El silencio 

colapsa al silencio. 


fecha desconocida (en 2024)




lunes, 24 de junio de 2024

Comentario de obra de teatro "Simulacro" - Compañía Buruzbera Cía

 “Simulacro” – una composición teatral de “Buruzbera Cía” realizada por tres actores en escena– plasma su representación sobre la historia de la dramaturga Sarah Kane. Aunque la creación homenajea, de algún modo, la historia de Sarah Kane. 

La obra resulta como un pegote de pintura en un cuadro impresionista, donde, a través de la conducción de la historia de Sarah Kane, cada uno de los actores impregna la creación con sus propias historias y sus pesares revelados. El resultado de la impresión global no es, para nada, un mero añadido de sus agrios y personales pesares, sino una serie de confesiones particulares transmitidas en –lo que yo viví– como una catarsis compartida y hermanada. 

 Sarah Kane no es un mero fantasma al que le dan visibilidad en escena; es una vida que se reencarna con cada anécdota personal de los implicados y que discurre en sinergia con el alma de los tres actores, en un ejercicio de maestría física y sutileza textual. 

La obra de “Simulacro” te permite danzar hacia un universo de intensos movimientos y cargadas emociones, pero que juega con el contraste –la cuarta pared se rompe a veces –súbitamente–para devolverte a lo mundano y permitirte transitar la historia, bailando en una fina línea entre el alivio y el desconcierto–. 

La obra teatral empieza con un parto y un feto recién nacido que recibe sus primeras impresiones del mundo. Desde ese momento el propio espectador nace y parte de esa misma “tábula rasa”. Ese feto nace ya oprimido por las propias expectativas desconfirmatorias y la triangulación de sus figuras de apego. 

A partir de entonces la creación te propone un baile que puede resultar caotizante, pero que refleja la propia fragmentación de un “yo” que pretende mantenerse firme y humano. Lo cual se refleja en que personajes no tengan nombre, los actores ocupan personalidades transitorias, e incluso que los actores representen distintas parcelas del “yo”. 

Y ese recién nacido (que es el espectador) no tarda en sumergirse en esas dos fuerzas en constante lucha. Por un lado, el maltrato social –el efecto del etiquetado social, el adoctrinamiento de los medios, los obstáculos para la prosperidad personal…– y también la malnutrición relacional –cuidadores que te estigmatizan, entresijos de la vinculación de apego…– y, por otro lado, un yo fragmentado que intenta sobrevivir, una cordura que a veces se desliza hacia la psicosis y hacia la normalización de la atrocidad, pero que intenta preservar el amor y el cuidado del otro, así como de uno mismo. Resistir a la tragedia. Resistir a la vida. 

La angustia es arrojada al espectador –no con la búsqueda gratuita del morbo o el dolor por el dolor– sino como una manera de “sobrevivirse”, de reconocerse humano a través de un grito desgarrador, de desvelarse y autorevelarse ante el dolor y la angustia. 

 Sea como sea, el espectador acaba bailando espiritualmente con los implicados. Y lo que al principio es caótico y ajeno, acaba implicando la propia alma fecunda del mismo. Una parte de cada uno también se sumerge en ese resquicio de miseria del mundo. 

 Los fragmentos de las historias activan parcelas de uno mismo y, paulatinamente, acaban por construir un espejo coherente en el escenario en el que es difícil no verse reflejado –y también con ello, el sufrimiento de Sarah Kane cobra vigencia en el sufrimiento de todos los presentes–. 

Cuando la obra finaliza el espectador está convulsionado, sin poder compartir y elaborar lo que acaba de ocurrir. El límite físico y psíquico de los actores permea los propios límites del espectador. 

 Aunque tras sumergirse en el simulacro el polvo empieza a asentarse, yo personalmente, lo que más me apetecía a los pocos minutos de terminar era volver a ver la obra –tal como pasa con los simulacros, éstos son un recordatorio reiterado de aquello que entra en riesgo de olvidarse–. 

Tras la estela de angustia y dolor, la obra me dejó un poso de comprensión “con mayúsculas”, de amor por el prójimo, de arropo, de admiración, y posiblemente, de lección venidera. Gracias de corazón

Compañía: 

https://www.instagram.com/buruzberacia/



9-7-24


lunes, 3 de junio de 2024

Arropada en sí misma


 









Juguetes que presumen su inocencia.

Movimientos sutiles que saltan por el pecho.

Un escenario de quietud y de esparcimiento.

 

Los monstruos se acallan y duermen plácidos,

embadurnando el cielo con el tierno sueño de un bebé.

 

Anaranjados son los horizontes

y rosácea es la neblina que los permite,

y claro es el ojo que lo observa,

y despejada es la consciencia y su sonrisa.

 

Un baile puede ser un contoneo sutil,

aunque en el pecho galopen las sensaciones

y las escenas imaginadas.

 

Hay momentos en que se escapa

(entre los optimistas dedos):

el tenue son de lo vivo;

el ritmo y el ciclo de respirar;

el amago de la consciencia

que se arropa en sí misma.

 

3-6-24




sábado, 9 de diciembre de 2023

Durante meditación

 Presente sin intensidad,

sin efervescencia. 

Quietud casi aburrida

pero plantada en la sensación

de no tener que, ni deber.

Un pilar sin contenido

para salir fuera

y jugar ante la sorpresa. 


2-11-23

(Durante meditación)

miércoles, 25 de octubre de 2023

Yo tengo, yo soy, yo puedo

El pecho de amaranto

despliega serenas respiraciones.

El mundo es agrio y tosco

-y nos separa una extensa

vidriera verde-.


La rendición no es posible

porque todo tiene sentido

aunque 

se pierda. 


Me uno y me compacto

en ese círculo irradiante

del pecho.


25-10-23

(Ejercicio de meditación. Yo tengo, yo soy, yo puedo)

jueves, 19 de octubre de 2023

Pleno

 Un abanico de centelleos,

la chispa de unas brasas incaducas.

El corazón se hunde mánsamente

en la resolución de su fondo marino.

Se calman las resistencias

como un globo de agua 

que explota a cámara lenta. 

En la piel del rostro 

se sumergen los anhelos consumados. 

Ese yacimiento se entrega,

diluye la acidez en dulzura,

encuentra su belleza

en el estilo de ser y estar.


19-10-23